La veo de nuevo, esta allí o viene, caminando y solo yo sé cuanto la quiero. Se acerca o me acerco, depende de los momentos, la miro y vuelve esa sensación de - ¿Estaré soñando? - ¿Ella viene para mí? -. A veces, casi siempre, parece que estoy soñando cuando estoy junto a ella, la vida en tus ojos se puede resumir como parar el tiempo y sentirme el único ser pensante en el universo. Ella me habla y ese día no podía mantenerme sereno - ¿Qué pasa Erick? – tantas cosas en mi cabeza, tanto enojo, tanta confusión, tanto ruido y tanto silencio, escucho que habla pero no entiendo lo que dice, no importa, quiero que sigas hablando porque hablas para mí y solo a mí. Me nota tan callado, tan pensativo, tan desorientado - ¿Qué tienes? – me pregunto, - Nada – y yo le mentí. - ¿Me quieres? – y en sus ojos vi la respuesta, ella sabe que no necesita decírmelo porque yo se que me quiere, pero esta vez la reacción fue diferente, lagrimas sobre sus mejillas - ¿Qué pasa? – le pregunte mientras la abrazaba, - No dudes de mi – me dijo y yo en un silencio de unos segundos respondí – No dudo de ti -. Me dirán tonto, hipócrita o hasta masoquista pero esos momentos en que las cosas andan mal, en que no sabes que hacer, en que estas confundido y que puedas tener a alguien tan especial a tu lado, que te espera, que te acompaña en las buenas y en las malas, esos momentos son los que valoro mas porque se que te importo y que siempre estarás allí para mi como yo para ti.
A veces las cosas se dan al revés y nos aferramos vencidos al árbol de la noche triste pero mi amor, ya no importa. Todo pasa y se aprende ~
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