Pocos son los que conocen esa sensación maravillosa de subirse en la tabla y comenzar a patinar. Me encanta caerme con cada intento de algún truco nuevo. Me encanta caerme y caerme una y otra vez porque parece que entre mas golpes recibimos, entre mas caídas y mentadas de madre decimos nos da mas valor de continuar y cuando por fin lo logramos la felicidad es inmensa. Una vez me dijeron que esa es la esencia del skate.
Esta ilustración es aquella sensación que sentimos cuando comenzamos a patinar. Volamos y la gravedad no entiende el porque.
